Llevar una vida activa

Como paciente en diálisis, puede llevar una vida bastante buena y normal. Su equipo médico hará todo lo que esté en su mano para ayudarle. Pero, al final, todo depende de usted. ¡Tenga una actitud positiva! Busque oportunidades en lugar de problemas. Disfrute de la vida lo mejor que pueda.

¡Continúe trabajando!

Empezar diálisis no significa que tenga que dejar de trabajar, a menos que tenga un trabajo extremadamente duro. Anímese y motívese para ir a trabajar. Esto le distraerá. La mayoría de las empresas lo entenderán y le ayudarán a adaptar su situación para que pueda sobrellevarla de la mejor forma posible. Si está estudiando no debería cambiar su ritmo de estudios.

¡Manténgase en forma!

Deportes y diálisis

Debe hacer todo el ejercicio físico que sea capaz de hacer. Mejorará su salud y su bienestar. También le ayudará a sentir que está llevando una vida normal. Y eso es importante. Sin embargo, hay algunas limitaciones. Si tiene una fístula, injerto o un catéter en el cuello, debe evitar los deportes de contacto como el rugby. Pida consejo a su médico en cuanto a la natación.

¡Continúe conduciendo!

Por regla general puede seguir conduciendo. Esto permite que su vida sea más flexible. Durante los dos primeros meses iniciado el tratamiento de hemodiálisis, se aconseja no conducir inmediatamente después de la sesión. Si usted es conductor profesional de camión, taxi o autobús, debería hablar con su médico sobre si su condición le permite continuar con su trabajo de forma normal.

¡No fume!

Fumar es peligroso para todo el mundo, de modo que no puede permitirse un riesgo adicional si es un paciente en diálisis. Si está pensando en la posibilidad de un trasplante, es incluso más importante que no fume. Fumar daña los vasos sanguíneos y puede afectar al éxito del riñón trasplantando. Puede tomar alcohol, siempre y cuando se adapte a la ingesta de líquidos y a la dieta que tenga permitida. Pida consejo a su equipo médico.

¡Vaya de vacaciones!

Todos deberíamos poder disfrutar de unas vacaciones. Y, hoy en día, esto también es posible aunque se sea un paciente en diálisis. Sólo necesita un poco de planificación. Hable con su equipo médico y pídales que le ayuden a organizar sus vacaciones de la mejor manera posible. Pueden aconsejarle dónde ir y cómo atender su diálisis durante el tiempo que esté fuera. Hay muchas clínicas Diaverum entre las que elegir, tanto en su propio país como en el extranjero, lo que le permite sentirse seguro de que obtendrá la mejor atención posible.